
En 2018, Luke Bryan se unió a Lionel Richie y Katy Perry como juez de la nueva versión de “American Idol”, que inició una nueva etapa en ABC tras 15 temporadas de enorme éxito en Fox.
Ahora que “Idol” se prepara para su histórica temporada 25, que comenzará a principios del próximo año, Bryan recuerda su experiencia en el programa.
“Una verdadera bendición”
Bryan fue conductor invitado de una edición reciente del programa de radio “Backstage Country”, donde reflexionó sobre la próxima temporada de “Idol”, la décima para él.
“American Idol lleva un cuarto de siglo en televisión”, comentó Bryan. “Y para mí ha sido increíble hacer esto con Ryan [Seacrest], Carrie Underwood y Lionel Richie”.
Como señaló, cuando comenzó su carrera como cantante de country, jamás se imaginó que llegaría a ser una estrella de la televisión nacional. De hecho, le contó al conductor de “Backstage Country”, John Shomby, que al principio dudó en sumarse a “American Idol” cuando se lo propusieron. Ahora, sin embargo, no imagina su vida sin haber formado parte del querido concurso de talentos.
“Ver, a lo largo de los años, a los jóvenes entrar al escenario de American Idol en el Oval y presentarse ha sido una verdadera bendición. Miro atrás y pienso: ‘Vaya, he pasado todos esos años en la televisión, en los hogares de la gente’. Jamás habría imaginado que serían diez años”, agregó.
Su objetivo: hacer feliz a la gente
Durante su conversación en “Backstage Country”, Bryan explicó que, ya sea al grabar, dar conciertos o evaluar a los cantantes en “American Idol”, procura no asumir demasiados compromisos para entregarse por completo a lo que hace en cada momento.
“Mi papá tiene 82 años y todavía trabaja a tiempo completo”, reveló Bryan entre risas.
“No sé si a esa edad podré dar algunos de esos conciertos, pero lo importante es que sienta que le ofrezco un gran espectáculo a la gente. Gracias a Dios, mi voz ha estado muy, muy bien este año. Mientras mi voz esté bien, yo me sienta bien y pueda salir a tocar música y, con suerte, hacer que la gente se divierta y sonría, seguiré haciéndolo. Quiero decir, hay aspectos de mi carrera que puedo reducir y tal vez no aceptar todas las propuestas”, continuó Bryan.
Para Bryan, lo importante es que sus fans queden satisfechos y que él también sepa que dio todo lo que pudo.
“Aproveché todas las oportunidades que tuve para demostrar lo que valgo ante 100 o 100,000 personas, y hasta hoy sigo intentando hacerlo”, explicó Bryan. “Quiero que la gente salga de mis conciertos pensando: ‘¡Vaya, estuvo mejor de lo que esperábamos!’ y ‘Ese hombre se está divirtiendo. Nadie aquí se divierte más que él’”.
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